El Sitio
|
San Gervasio es el sitio más grande e importante de Cozumel, y a la fecha es el único que ha sido objeto de un programa permanente de conservación e investigación arqueológica. Las razones por las cuales este lugar fue elegido para la ubicación del asentamiento más grande de la isla resultan obvias cuando se observa que se localiza sobre el manto acuífero más grande y permanente, que seguramente garantizó la subsistencia de sus habitantes. Por ser el mejor conocido de Cozumel, resulta una visita obligada para quien llega a la isla y quiera conocer acerca de la vida de los antiguos isleños, así como de su integración a la vida económica regional. El sitio está constituido por diversos conjuntos arquitectónicos unidos por una red de sacbés, o caminos blancos, de gran interés para el visitante. El primero de los conjuntos que puede ser visto es el conocido como “Manitas”, llamado así a partir de las impresiones de manos humanas que se conservan en las paredes interiores del edificio principal, que es una construcción de estilo Costa Oriental, perteneciente al período postclásico tardío (1300 - 1550 d.n.e.). Este edificio, de función evidentemente habitacional. Conserva dos galerías o habitaciones, una de las cuales, equipada con una cómoda banqueta, hace las veces de un pórtico en el que seguramente se realizaba la mayor parte de las actividades cotidianas de sus habitantes; la segunda habitación, más privada, seguramente funcionaba como dormitorio. Justo al oriente de esta construcción puede apreciarse un pequeño templo, también de estilo Costa Oriental, al que se conoce con el nombre maya de “Chichán Nah” o “pequeña casa”. Continuando el recorrido hacia el oeste, el visitante encontrará al edificio conocido como el “Álamo” en alusión al enorme y hermoso árbol que allí se conserva. Los recientes trabajos realizados en 1997, han mostrado que este edificio, junto con los conocidos como Murales, el Palacio, el Osario y las Pilastras, conformaron un elegante conjunto de estructuras palaciegas y ceremoniales, que seguramente constituyeron el área central de la ciudad durante los últimos tiempos de ocupación prehispánica de la isla. |
En el extremo noroeste de esta plaza de encuentra un arco aislado que señala el inicio del sacbé número 1, que en algún tiempo parece haber señalado la entrada al sector principal del sitio, y que después de un recorrido de poco más de un kilómetro y medio, conduce hasta el sitio de Punta Molas, al norte de la isla. En su recorrido, el sacbé 1 conduce hasta otro conjunto de San Gervasio, conocido con el nombre de “Nohoch Nah” o “gran casa'”, que es un templo postclásico construido sobre un pequeño basamento con dos escaleras de acceso, y en el que aún se conservan algunos fragmentos de pintura mural. Al oeste de este edificio puede encontrarse un conjunto más antiguo, denominado Murciélagos, a partir de la gran cantidad de estos mamíferos que en algún tiempo habitaron el interior de su edificio principal. Se trata de un basamento irregular con cinco edificios en su porción superior; el mejor conservado parece haber sido construido hacia el clásico tardío (ca. 700 d.n.e.) Y es el ejemplo mejor conservado de la arquitectura de este período en el sitio. Aunque algunos investigadores le relacionan con el estilo Puuc de Yucatán, es claro que el edificio tiene un estilo propio y característic0 del desarrollo de una técnica constructiva local. Finalmente, en el extremo noroeste de la porción habilitada del sitio, se encuentra el edificio llamado “Ka'na Nah” o “casa alta”, que es un basamento de varios cuerpos escalonados sobre el que se conserva un templo con dos pequeñas cámaras. De acuerdo a los proyectos de investigación propuestos por el INAH, en breve se iniciará la exploración del conjunto el Ramonal, uno de los más grandes del sitio, y con cuya investigación se espera completar la información básica sobre la historia prehispánica de este importante asentamiento. |